¿No busques lo que no se te a perdido? ¡No estamos diseñados para ser felices todo el tiempo!

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En nuestro artículo anterior sobre cosas relacionadas con la psicología o la simple vida diaria, llamado ¡Mentirse para ser feliz! – El Efecto Mandela en las personas desde una óptica diferente , hacíamos referencia a ese desconocido suceso o evento nombrado como el «Efecto Mandela».

El «Efecto Mandela» sucede en lo profundo de nuestras psiquis, y básicamente actúa en nosotros haciendo que nuestro cerebro adapte (modifique/falsee) consciente e inconscientemente, nuestros recuerdos pasados a los eventos presentes para tratar de sobrellevar una vida actual aceptable o justificar nuestros actos presentes.

Hoy, nuevamente hablaré de algo parecido, que pudiera tomarse como un complemento del anterior, ya que el anterior artículo nos invita a no creer ciegamente en nuestros recuerdos, sobre todos los negativos por qué pudieran ser falsos. Y esté nos invita a asumir los negativos eventos pasados, presentes y futuros como parte integral de nuestra felicidad. Por ende, el Tema de hoy es sobre la Felicidad. Tema que esta muy de moda en todas las sociedades, culturas y países, sobre todo en aquellos países donde la situación de vida no es muy buena para las mayorías.

La onda del pensamiento positivo: ¿Buena o Mala?

 

¿Cuantos de nosotros, hoy en día, no andamos tratando de mantener un estado anímico positivista, ya sea por motivación personal o presión social? ¡Muchos! ¿Cierto?. Sobre todo por que vamos a estar claros, a nadie le gusta un pesimista o quejón al lado todo el día dando lastima.

Ahorita todo es “La onda del pensamiento positivo”. Onda que nos vende que siempre debemos estar alegres, con sonrisa y entusiasmo al máximo. Leyendo u asimilando cuanto manual de auto-ayuda, guía espiritual, consejo de transformación personal y profesional esté a nuestro alcance. O compartiendo, cuanta imagen con frase motivadora o frase sabia de antiguo o reciente pensador, sabio o influencer consigamos.

Emprendimiento, Independencia, Reinvención, Liderazgo, Emoción positiva, Pasión al máximo. Estás y un montón más de palabras que nos hechan encima mediante discursos que nos exhortan a arriesgarnos para hacer realidad nuestros más ideales sueños, abandonando nuestro monótono modelo de vida, que muchas veces con frecuencia, queda reducido a la máxima prioridad de educarnos, alimentarnos y vestirnos, incluyendo a nuestra pareja e hijos.

Hasta aquí, nada malo, para la mayoría. Yo, inclusive hoy en día he reformulado, mis propios paradigmas de vida, basados en está especie de “Búsqueda de la Felicidad” mediante el Pensamiento positivo. Pero, sin olvidar, mi filosofía pasada que yo podría resumir en “No hace falta lograr grandes cosas o bellos momentos para ser feliz, hasta lo malo debe ser motivo de felicidad”., ya que aún los momentos de fracasos, derrotas o tristeza deben ser elementos motivadores posteriores para sentirnos plenos y realizados.

Análisis

Para darme a explicar mejor citare a Rafael Euba, psiquiatra del King’s College London, el cuál explica en este artículo hallado en el sitio The Conversation, que:

La felicidad es una idea abstracta sin base biológica y sin equivalente en la experiencia humana real.”

No estamos diseñados para ser felices, sino para sobrevivir y reproducirnos, como todas las demás criaturas del mundo. Una persona satisfecha no se mantendría en guardia ante las posibles amenazas para su supervivencia, así que los estados de satisfacción permanente no existen en la naturaleza”.

Y al prestigioso científico cognitivo Steven Pinker, que en este artículo hallado en el sitio El País, expresa lo siguiente:

Tendemos a prestarle mayor atención a las noticias negativas que a las positivas porque nuestro cerebro está hecho para alertar en primer lugar de los peligros, y una mala noticia, como ocurre con ellos, puede poner en riesgo nuestra vida”.

Estas idea centrales, más sus artículos nos deja fácilmente como producto del análisis que la idea de los extremos nunca es buena, y menos ideal. Ya que ni estar todo el día paseando nuestras ideas o invirtiendo nuestro tiempo sobre situaciones negativas exageradas (nubes negras sobre nuestras cabezas) como tampoco hacer lo mismo sobre situaciones positivas ilusorias o sin base real (lanzando flores al viento) soló por que sí, o producto de un mensaje social, comunicacional o político.

Conclusión

Debemos entender a profundidad que la tristeza, el dolor, o lo malo vivido no es necesariamente algo negativo, sino que puede ser un signo de una vida plena o el simple y cotidiano vivir.

Lo cuál, nos debe indicar que luchar contra estos elementos para que no se presenten de nunca o de forma eventual en nuestras vidas, puede resultar un esfuerzo vano, en realidad. Ya que lo más sano, siempre será tener una adecuada forma emocional de responder a los mismos, no el evitarlos o resistirlos.

Así que, por tristeza, dolor, o pena no sintamos ni vergüenza ni derrota, lloremos si queremos llorar y sigamos disfrutando de los episodios buenos y malos que nos depara la vida.

¡Mentirse para ser feliz! – El Efecto Mandela en las personas desde una óptica diferente

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Por lo general, ando escribiendo artículos en otros Blog sobre Ciencia y Tecnología, sobre todo de temas relacionados con el Software Libre y GNU/Linux. Los cuales, luego comparto con ustedes a través del artículo anclado en la página principal de esté, mi Blog personal. Artículo llamado: Listado de artículos del Blog del Proyecto Tic Tac: 2017 – 2019.

Pero hoy, cómo rutinariamente suelo hacer sobre mi propio Blog, deseo hablar de un tema que suele apasionarme que pertenece a una área de la ciencia que también me apasiona mucho, es decir, de la Psicología.

Efecto Mandela

Efecto Mandela

El Tema en cuestión es sobre el “Efecto Mandela”, efecto que yo suelo comentar o difundir bajo el eslogan “Mentirse para ser feliz”. Ya que desde muy joven me ha parecido interesante ver en las personas como las mismas adaptan (modifican/falsean) conscientes e inconscientemente, sus recuerdos pasados a los eventos presentes para tratar de sobrellevar su vida actual o justificar sus actos presentes. Hechos que muchas veces no son tal como sucedieron, según otros, directa o indirectamente presenciaron los mismos, y que suelen tener apreciaciones diferentes de estos.

Pero para adentrarnos sin muchas complicaciones en el tema, podemos resumir el Efecto Mandela de la siguiente manera:

El Efecto Mandela se produce cuando creemos recordar situaciones, hechos o acontecimientos de forma errónea como si fueran reales, cuando a veces ni tan siquiera han llegado a ocurrir. Es decir, nos inventamos cosas que damos por sucedidas sin ser ciertas.

Además, según los expertos este efecto suele ir acompañado de otros efectos, situaciones o elementos que en su conjunto refuerzan y validan ante las personas bajo su influencia que todo lo que recuerdan y tal como lo recuerdan es cierto. Estos otros efectos suelen ser los siguientes:

  • Efecto arrastre: Este tipo de efecto está relacionado con la validación social. Se produce cuando nos creemos algo porque otras personas de nuestro entorno también lo hacen.
  • Sesgo de confirmación: Cuando damos prioridad a la información que confirma nuestras creencias iniciales.
  • Criptomnesia: El cerebro coloca datos imaginados en lugares de la memoria con contenidos reales.
  • Falsa atribución: Si en algún momento te has creído algo que te han contado aunque luego resulte falso, tu mente volverá a recordar lo que previamente almacenó como verdadero. Esto puede dar lugar a disonancias cognitivas, es decir a que tu propio cerebro entre en conflicto rechazando la nueva versión a pesar de ser la correcta.
  • Confabulación: Es producida por un posible deterioro de la memoria. Cuando se intenta recordar algo que realmente no se tiene almacenado se falsea la respuesta generada, se completa con lo que se puede. Eso no quiere decir que sea una mentira consciente.

Nota: Para saber más del Efecto Mandela haz clic aquí.

Síndromes y Transtornos

Síndromes y Trastornos

Además, para concluir la idea de este tema, quiero agregar otros elemento importantes a considerar para finalizar la idea central de este artículo. Estos otros elemento psicológicos, es decir, efectos, síndromes, causas, miedos, fobias o conductas son:

  • El Síndrome de Solomon: Síndrome caracterizado por la conducta de tomar decisiones o adoptar comportamientos que nos evitan sobresalir, destacar o brillar en un grupo social determinado. Y también cuando nos boicoteamos para no salir del camino trillado por el que transita la mayoría. Situación que ocasiona, de forma inconsciente en muchos, el temer llamar la atención en exceso, e incluso triunfar, por miedo a que nuestras virtudes y nuestros logros ofendan a los demás. Para saber más sobre este punto, haz clic aquí.
  • Locura Compartida (Folie à Deu/Trois): Este trastorno ocurre cuando dos o más personas comparten síntomas psiquiátricos, habitualmente delirios. Generalmente, las personas que sufren Folie à Deux suelen tener una estrecha relación y un nivel de aislamiento social significativo. Por eso puede darse entre los miembros de un matrimonio, entre hermanos o entre padres e hijos, y hasta en un grupo social cohesionado por ideas políticas, sociales, religiosas o culturales. Para saber más sobre este punto, haz clic aquí.
  • Brote Psicótico: Un brote psicótico es una ruptura de la realidad de forma temporal, y durante este periodo de tiempo la persona que lo sufre no distingue si lo que le sucede es real o ficticio. Imágenes o pensamientos aparecen en su mente como si todo fuese auténtico. Pueden pensar que todo el mundo está en su contra y quieren acabar con él o, por otro lado, pueden escuchar voces en su interior que le dicen que debe suicidarse, o que debe odiar a algo u alguien. Los delirios y las alucinaciones, ambos presentes en el brote psicótico, no son lo mismo ni se expresan del mismo modo. Los primeros suelen manifestarse en el trastorno delirante o paranoide, mientras que los segundos son típicos de la esquizofrenia. Para saber más sobre este punto, haz clic aquí.
  • Síndrome de Estocolmo: Este trastorno ocurre en aquellas personas que han sido víctimas de un secuestro, muestran algún tipo de sentimiento positivo hacia sus captores y crean lazos emocionales con ellos. Algunos expertos piensan que es un mecanismo de defensa, una reacción provocada por el estrés de una situación traumática que sucedió. Es considerado un trastorno extraño porque resulta difícil de entender. Para saber más sobre este punto, haz clic aquí.
  • Síndrome de Ulises: El síndrome de Ulises es un trastorno de estrés específico de inmigrantes. Se asocia con las múltiples experiencias de duelo a las que se enfrentan estas personas, así como con las dificultades que deben superar para adaptarse al nuevo contexto. Uno de los factores que más contribuyen en su aparición es la escasez de recursos económicos a la que se enfrentan muchas personas en esta situación. Los síntomas presentes en las personas con el síndrome de Ulises puede variar en función del caso particular, pero han sido relacionados con cuatro categorías de alteraciones psicológicas: la ansiedad, la depresión, la disociación (desconexión de la experiencia física y emocional) y los trastornos somatomorfos (síntomas físicos de origen psicógeno). Para saber más sobre este punto, haz clic aquí.

Por último, y no menos importante, y solo por cultura general, si desea saber más sobre otros puntos relacionados, le recomendamos hacer clic aquí para ampliar esta temática.

Conclusión

Conclusión

¿Y cómo juntamos todo esto con nuestra propia realidad?

Sí nos sinceramos, si tratamos de ser honestos con nosotros mismos, y reflexionamos sobre:

  • ¿Cuanto de lo que creemos haber vivido, sabido o conocido es un reflejo fiel y no distorsionado, consciente o inconscientemente, por nuestra propia mente para lograr entender, asimilar y sobrevivir a las cosas que la misma muchas veces no logra asimilar o entender?
  • ¿Que tanto de esos momentos felices o infelices, mayoritariamente felices, no son más que auto-construcciones mentales que realizamos para sentirnos mejor en realidades adversas?
  • ¿Que tan cierto será, todo aquello que recuerdo, por que me hace feliz, tanto en placer como en el dolor, sobre mí país, mi pareja, mi ex-pareja, mis hijos, mis familiares, mis amigos, mis colegas, mis trabajos?

Se que es difícil para muchos pensar:

¿Será que me estoy mintiendo para ser feliz?

Pero, muy en el fondo, reflexionar sobre está temática, es importante para superar situaciones diarias individuales y colectivas, en las que muchos por ejemplo, pueden recordar cosas “felices falsas del pasado” sus ex-parejas, por que ahora tienen una peor, o recordar cosas “felices falsas del pasado” de su país por qué ahora viven en otro donde las cosas son diferentes pero igual de difíciles o simplemente por que ya las cosas no son tan fáciles como en tiempos inmediatamente recientes, o por último, recordar cosas “felices falsas del pasado” de su trabajo anterior por qué ahora laboran en otro donde las cosas no son en realidad como la experimentaron antes o pensaban que serían ahora.

Y muchas veces, esto, solo por simple presión o acondicionamiento social de masas, más allá de simplemente una conducta personal consciente e inconsciente.